Hola, hola!!!
Si estás aquí imagino que es porque te has sentido identificada, te ha resonado o has conectado conmigo.

Lo primero que debo aclarar es que la regla no son solo los días de sangrado, sino un proceso cíclico que cambia el cuerpo y el ánimo de la mujer durante todo el mes. Los ciclos

menstruales pasan por distintas fases, en las que entran en juego distintas hormonas.

Cuando era adolescente, no me gustaba hablar de ello. Ya sabes, la sociedad siempre ha impuesto como un tabú hacia algo tan natural. Tenías la regla y era oculto, no podía saberlo nadie. Sabrás muy bien de qué hablo.
Así, en vez de nombrarlo con las palabras adecuadas, nos hemos inventado eufemismos como “mis días”, “estar mala”…

También vemos anuncios en los que se utiliza líquido azul para comprobar la absorción de una compresa, en vez de usar el color rojo de la sangre. Tenía que hacer verdaderos esfuerzos por esconder en la manga una compresa sin que se notara de camino al baño cuando estaba en el instituto. Está claro que invisibilizamos la regla en nuestro día a día.

La primera vez que me visitó mi inquilina en estancia vacacional a mi cuerpo, tenía 11 años y un dolor como si me fuera a partir por la mitad. Durante todos estos años, nuestra relación no ha sido buena.
No me habían dado la suficiente información de lo que sería a partir de ese mes y hasta que mi cuerpo deje de ser fértil, tener a esa inquilina rondando en mi. Parece que por ser mujer ya tenías que venir con esa lección sabida al nacer. Me dolía la tripa, la zona lumbar y sangraba como si no hubiera un mañana. Esto era la parte física, que sumada a la emocional, hacían de mí un cóctel molotov.

Para mí, tener la regla no es algo agradable. Sufrir la tiranía de las hormonas que te dominan, te esclavizan y te llevan a tu límite físico y emocional, es un proceso por el que pasamos una vez al mes millones de mujeres en todo el planeta. Y lo hacemos como si no pasara nada. Si nos duele, nos medicamos. Y si nos pone irritables o tristes, lo intentamos disimular.

Me sigue doliendo con bastante intensidad, pero está claro, son muchas veces al año ya las que viene de vacaciones.
Tener la regla va mucho más allá del sangrado de cinco o seis días y significa estar sometidas a un ciclo hormonal que cada mes cambia nuestro cuerpo y nuestro ánimo.

Cuando empecé a hacer cosmética natural, cambió algo en mi interior. Empecé a escucharme, a sentir mis necesidades, a abrazarme a mi misma. ¿Por qué estar en guerra con algo que va a vivir conmigo gran parte de mi vida?
HOLA AMIGA!!

Siempre que realizo cosméticos, empiezan creándose muchos días antes del momento en que me pongo a materializarlo con las manos, de una manera imperceptible. Algo me inspira, ya sea un paisaje, una persona, un momento… y, como una semilla, va brotando en mi cabeza y van apareciendo imágenes, mezclas, fórmulas, olores y colores. El proceso empieza, sutilmente, así.

Para mí es importante la energía con la que se hace algo y la atmósfera que envuelve el momento, ya que de alguna manera se transmite a través de las manos y queda impreso en lo creado.

He descubierto, después de muchas pruebas de productos, que me funciona mucho durante esos días hacerme un plan detox.

Empiezo “la limpieza”, como yo le llamo por el pelo.

Éste champú es un combo maravilla.
Limpia a la vez que purifica y desintoxica dejando una textura agradable. Ayuda a aliviar los picores y disminución de eccemas.
Hace un ligero exfoliante eliminando el exceso de caspa y grasa.
Aporta flexibilidad, volumen y brillo.

Mientras estoy en esa limpieza exterior, mi mente imagina una limpieza interior a la misma vez y como llevan carbón activo que es negro, imagino que a la vez que el agua se lleva la oscuridad de los productos, también se lleva mi “mierda mental”.

Además he descubierto que el detox no es sólo para mi parte física.
La desintoxicación emocional tiene como objetivo limpiar la mente y tratar de quitar pensamientos negativos que causan miedos y falsas creencias. Estos pensamientos inhiben

el buen sabor de la vida ya que evitan sentir aprecio. Igualmente, nublan la visión impidiendo concebir la alergia necesaria para disfrutar y superar las adversidades.

Continuo con ese ritual en el que he conseguido encontrar un pequeño espacio donde quererme esos días especiales y saborear un poco de esa magia que me devuelve a mi interior.
Mientras me froto con el jabón detox, me abrazo y me mimo, porque si otra cosa he descubierto durante todo este tiempo es que el amor es capaz de salvar muchas cosas, pero el amor propio te salva a ti misma.

En resumen mi regla es parecida, pero no igual, a las de millones de mujeres. No estamos alteradas, aunque sí “hormonadas”, lo cual no tiene por qué ser malo si se entiende dentro de un proceso natural que durante miles de años ha evitado la extinción de nuestra especie.

Me encantaría que me cuentes tu experiencia personal. Si te identificas con mi historia o tienes otra particular.

S te ha gustad0 este pack, puede adquirirl por 14,95€ .


La primera vez que me visitó mi inquilina en estancia vacacional a mi cuerpo, tenía 11 años
y un dolor como si me fuera a partir por la mitad. Durante todos estos años, nu

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